Cuando sientes el olor de la pintura, ves como poco a poco sacas de tu mente ese imagen y la haces a lo grande, cada detalle, cada color, estas horas y horas frente a esa pared, sin parar asta quedar satisfecho con el resultado, y al terminar, desear poder volver a empezar desde el principio, para poder volver a sentir la paz que sientes escuchando solo el sonido del spray, rodeado de latas montana vacías, otras medio llenas, y otras por estrenar, os encontráis en un mundo diferente, donde solo importa el arte, donde lo único que vale es la imaginación.