jueves, 28 de abril de 2011

Grácias supongo.

Poco a poco, día a día te entrego mi cuerpo, te regalo mi vida, pero tu la fulminas, la oscureces, noto que me desvanezco entre sábanas de seda, pero, no se cuando me besabas llegaba al edén, era mágico, glorioso, era una sonrisa, ahora cada mirada es una lágrima, puños cubiertos de odio, me abalanzo hacia la felicidad, ahogándola entre lágrimas de acero, incrustándole las garras en la garganta, haciéndole sufrir, abriendo sendas por su espalda, notando la lluvia de sangre que cae rápidamente sobre mis manos, sobre mi cara, finalmente termino con ella, dejo muerta a la felicidad, me siento en la acera y me fumo un mai, después, supongo que me juzgarán, pero lo negaré todo, negaré mi delito, negaré mi existencia, negaré la presencia del mundo, lo negaré todo, y con una media sonrisa, me acercaré a ti, y te diré lo que siempre quisiste escuchar, pero no lo que tenias pensado “Mañana, en cuanto me levante no recordaré tu voz, no recordaré tu estúpido ser"