viernes, 29 de abril de 2011

Te hecho de menos, odio a las noches por robarte de mi lado, notar tus caricias por  mi espalda desnuda, tiemblo por un escalofrío, me abrazas, presionando mi cara sobre tu pecho, oigo el latir de tu corazón, lento, tranquilo, y el mio, a tres mil latidos por segundo, nervioso, inquieto y inestable , me miras a los ojos, me brillan de felicidad, a ti en cambio, transmiten serenidad, miro tus labios, me abalanzo sobre ti ansiosa por saborearte, pero... ¿Qué demonios ocurre? No lo entiendo, escucho un ruido muy fuerte, y, no te vayas, todavía no, te necesito para conciliar el sueño, me veo rodeada de sombras, que te cogen agresivamente, y te alejan de mi, sales de mi habitación, las sábanas rozan mi espalda desnuda, produciéndome un gran escalofrío, pero ya no estás para abrazarme, guardo  silencio y escucho el viento chocar contra mi ventana, observo una hoja volar, la envidio, quiero ser libre, como ella, dejarme llevar, escucho el silencio, y por fin me duermo.