lunes, 2 de mayo de 2011

No estamos enfadados, pero nos has decepcionado, esas palabras que tanto duelen, yo, se podría decir que no soy la hija ideal, estudio, soy educada, poco cariñosa con mis padres, tengo un carácter fuerte, hago graffitis, llevo rastas, tengo unos ideales diferentes, no me dejo influenciar, no voy provocando, y fumo, mis padres respetan mis decisiones, pero no les gustan, supongo que habrían preferido tener una hija presumida, aplicada, con paciencia, sana, pero yo no quiero ser así, no quiero ser perfecta, ya que mi perfección es el defecto, hace poco llegué en ciertas condiciones a casa, con ojos un tanto asiáticos, y no me riñeron, me dijeron que  les he decepcionado, ahora cada vez que salgo, vienen y me miran los ojos, para asegurarse de que no he fumado, no me lo han prohibido, me han pedido que lo controle, y es lo que hago, pero no me demuestran confianza, yo no soy de esas personas que fuman por moda, o por vicio, fumo para evadirme del mundo, olvidar todas las injusticias que veo, escucho y soporto, para estar sola en el mundo, tranquila y en paz, no me importa que no me acepten tal y como soy, porque yo me he aceptado, y no me hace falta nada más.